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viernes, 5 de febrero de 2021

"ORDESA" Y "ALEGRÍA" 

Manuel Vilas


Voy a incluir ambas obras en una misma reseña ya que una es prácticamente una continuación de la otra a pesar de que, por supuesto, puedan leerse por separado.
No había leído nada anterior de este escritor a pesar de que más o menos conocía su trayectoria. Me animé a comprar "Ordesa" tras una entrevista que oí a raíz de su publicación y me interesó el tema que trataba. Este libro se publicó en 2018 y un año después publicó "Alegría" la cual acabó convirtiéndose en Premio Planeta de ese mismo año.






AUTOR

A Manuel Vilas se le ha situado como uno de los mejores poetas de su generación. Pero, además de poesía ha escrito también narrativa y ensayo y ha colaborado en diversos periódicos.
Es licenciado en Filología Hispánica y vive a caballo entre Madrid y Iowa.





TEMÁTICA

A pesar de que ambos trabajos tienen apariencia de autobiografías, también introduce elementos ficticios que le van sirviendo para ir reflexionando acerca de cuestiones relevantes de su propia intimidad o incluso de misterios de la vida que terminan por convertirse en temas universales. Así, surgen temas como: la relación entre padres e hijos, el estado de orfandad, relaciones de pareja...dando incluso un repaso por la España de las últimas décadas.
De ahí que no sea una novela al uso; supone una serie de reflexiones íntimas, muchas de las cuales, terminan convirtiéndose en reflexiones filosóficas.
Así como en "Ordesa" se centra en la relación que ha mantenido con sus padres, en "Alegría" se vuelca más en la relación con sus dos hijos (sin abandonar el tema anterior).
Lo llamativo de ambas es que, mientras los estás leyendo, te das cuenta de que no son solo las reflexiones del narrador sino que se convierten en reflexiones que todos, a una cierta edad, nos hemos hecho. En realidad, no aporta nada nuevo ya que todos somos hijos de nuestros padres y padres de nuestros hijos y que, tanto unos como otros, tienen sus propias vivencias, sus sueños, decepciones y experiencias que les hicieron ser lo que son o han sido. No se observa un estilo idealizado ni tampoco ha pretendido edulcorarlo, es más, se muestran pensamientos y situaciones un tanto duras en ocasiones (sin faltar por ello un gran sentido del humor).
A su vez, te das cuenta de que Vilas refleja una mirada comprensiva y sin reproches hacia el pasado llegando incluso a perdonarse a sí mismo.
Es, por tanto, la obra más íntima del autor "compuesta a partes iguales de culpa, rabia y perdón" como la calificó Ignacio Martinez de Pisón. 

SINOPSIS

Puede decirse que "Ordesa" es un libro de memorias. Desde un estado de orfandad, va recordando cómo fue la vida con sus padres. También introduce aspectos de su vida relacionados con el alcoholismo, el cual terminó con su primer matrimonio. En cuanto a la relación que mantiene con sus hijos se ve reflejada en "Alegría"
De ahí que ambos libros compongan, en cierto modo, una autobiografía anímica del autor.
He apreciado en ambas, yo creo que sin él pretenderlo, una constante negatividad en la relación con sus padres. Es más, creo que termina por convertirse en una obsesión ya que, a pesar de que, como ya he dicho "Alegría", pretende centrarse en las complejas relaciones con sus hijos ya adolescentes e incluso adultos, no deja de lado, y remite con mucha insistencia, a la muerte de sus progenitores. Como una especie de sentimiento de culpa. No sé si realmente será así, pero lo fui percibiendo de ese modo.

Desde luego que pueden leerse por separado pero es verdad que ciertos aspectos los incluye en ambos. Así, ya en "Ordesa" nos da motivos para sentir alegría como cuando escribe acerca de su primer piso de alquiler de estudiantes en Zaragoza.

LOS OBJETOS

Me gustaría señalar que la mayoría de objetos que van apareciendo a lo largo de la novela, muchos de ellos, están cargados de una gran simbología. Así, por ejemplo, en una ocasión el narrador se recrea con una bata que su padre le lleva a Zaragoza una vez que va a visitarlo en su época de estudiante. Esta bata simboliza la gran ternura y el amor que su madre ponía cada vez que le preparaba la maleta.

TEMAS Y REFLEXIONES

Voy a ir señalando los que, a mi parecer, son los ejes temáticos que van vertebrando ambas novelas.

La paternidad: Este se convierte en el tema fundamental de ambas. El narrador llega a afirmar que esta anula cualquier duda, ya que, a la hora de morir por un hijo, no dudamos ni un instante.
"Recibir la bala por otro sin que te importe esa es la mayor grandeza que puede depararte la vida".
" La maternidad y la paternidad son las únicas grandezas. Todo lo demás casi no existe."
En "Alegría" queda claro esa especie de imán que le lleva constantemente a la búsqueda de su madre. El protagonista está en continuo movimiento, va viajando de hotel en hotel, sin sentirse del todo cómodo, está obsesionado, incluso llega a cambiarse de habitación en una ocasión. Por tanto, se halla en continua búsqueda. Busca ese lugar de protección máxima que podría ser el útero materno. Él mismo se da cuenta, tras afirmarse en su condición de huérfano.
"La relación entre una madre y un hijo tiene una fuerza energética capaz de hacer frente a todos los desarrollos tecnológicos(...) se posa la energía de Dios".
"Todo cuanto viviste al lado de tu madre tiene más interés que todo lo que te ha de venir".
Cuando para, es cuando se da realmente cuenta de quién es y de que es ésta la única forma de superar los miedos. No huyendo continuamente.

El matrimonio: El narrador lo valora enormemente. Él mismo afirma que procede de un matrimonio (como la mayoría de personas de 56 años como él).
Admira esa vinculación tan fuerte que tenían sus padres y le sorprende que las personas no hablen más de sus matrimonios, ya que, estos suponen el motor de dos vidas, mientras que, por el contrario, sí que nos prestamos a hablar de cosas mucho más banales.
"Debería bastar con estar casados, pero alguien decretó que eso no bastaba".

El divorcio: El autor también pasa por un divorcio. Me ha llamado especialmente la atención el pasaje en el que reflexiona acerca del divorcio como la desaparición de un idioma. Esto es algo enternecedor porque cuando lo piensas te das cuenta de que es cierto, que cada pareja establece un código verbal que solo conocen ellos, crean su propia lengua y cuando estos se separan, esa lengua también desaparece, y se crea otro nuevo cuando se tiene otra pareja.
Él recuerda los silbidos que inventó su padre como una contraseña que él y su madre tenían para buscarse entre la multitud.

El alcoholismo: Éste fue una de las causas de la ruptura de su primer matrimonio. El autor se sincera narrando cómo logró salir de él y añade duras afirmaciones acerca del tratamiento que nuestro país da a estos enfermos.
España no considera al alcohólico como un enfermo, muy al contrario, facilita el hecho de que puedan a caer en la bebida. Incluso llega a decir que los españoles somos personas que disfrutamos viendo caer a la gente.
"entre nosotros no somos buenos y nos acuchillamos".

La injusticia lingüística: Me ha parecido de lo más esclarecedora la reflexión que añade acerca del concepto que los españoles tenemos de la lengua inglesa y lo que la sobrevaloramos. Estoy totalmente de acuerdo con las ideas que va aportando. Considero que es una visión sobre dicho idioma totalmente opuesta al uso práctico que, en la mayoría de las veces, se hace de él. Encumbramos o degradamos a una persona dependiendo del grado de conocimiento que tiene del inglés y, como consecuencia, la injusticia que cometemos con nuestro propio idioma.
"Ningún recepcionista en España encontraría un empleo en un hotel hablando solo español en cambio en EEUU sí lo encuentra hablando solo inglés".
Incluso incluye la anécdota de Rajoy del cual nos reíamos porque no sabía inglés y en cambio los estadounidenses, no. "Solo un pueblo de cabreros puede reírse de alguien por ese motivo".
Habla incluso de que el inglés ha llegado a encasillar a las personas en clases sociales: los que han podido acceder a él y los que no.
A mi parecer, este mal uso del bilingüismo en nuestro país que se ha impuesto en los centros educativos, no ha hecho nada mas que desvalorizar nuestra propia lengua (pero esto ya es harina de otro costal).
A modo de ironía incluye las palabras del gran lingüista Saussure el cual decía en su "Curso de lingüística general" que nuestras lenguas son solo canciones, sonidos arbitrarios como el piar de los pájaros.

Reflexiones filosóficas: Una de las reflexiones de este tipo que más me ha gustado es una que surge a raíz del visionado de una fotografía de su padre cuando era joven. "No recuerdo cuándo se tomó esa foto. Lo que sí sé es que ha cambiado completamente. Todos lo hacemos y sin embargo, poseemos el mismo nombre". Incluso el autor añade lo que el gran Quevedo afirmó respecto a esto: "somos presentes sucesiones de difuntos".
Ambas me parecen reflexiones muy interesantes que me recuerdan a una entrevista realizada al escritor y profesor de Historia de las Ideas, Alejandro Gándara, el cual dice que debemos ser conscientes de que, a lo largo de nuestras vidas, y sin darnos cuenta, ya tenemos experiencia de la muerte. Ya no habita en nosotros el niño y adolescente que éramos. A pesar de que, en la actualidad, esa adolescencia parece querer durar eternamente, debemos ser conscientes de su desaparición para dar paso a otra etapa.
Muchos dirán (a modo Parménides) que continúa existiendo un sustrato y que ese niño todavía permanece en mí....pero eso ya es harina de otro costal.

España: En ambas obras se hace un repaso por la España de las última décadas. Se van incluyendo, a modo de pinceladas, sucesos como cuando deja caer que en esos años, refiriéndose a 1983, todos los días moría alguien, haciendo así mención a la banda terrorista de ETA: "En España todos los días morían Guardias Civiles".
También hace mención a personas como: Adolfo Suárez o la familia Real (con quienes asiste a una cena).
Acerca de los españoles, el narrador afirma que son: "maravillosos, trabajadores, y entregados, talentosos y capaces, honestos y brillantes, vitales y emprendedores; sus políticos, en cambio, son vagos". Incluye, además diciendo que la clase política nos chupa la sangre y que por ello: "así va el país". 
También en "Alegría", al final del libro, transmite una visión del ciudadano español un tanto dura. Estando en Colliure, visitando la tumba de Antonio Machado, utiliza la figura de éste como un símbolo de esa España del odio: "porque España es un país que nos abruma. España es insistente, trágica y con gente siempre metida en el odio, tenga ese odio el origen que tenga".
Reconoce que, ni la España franquista ni la monárquica, aportó nada a sus padres y habla de la derecha como algo eterno: "como la catedral de Burgos". Ambas ideologías quedan hermanadas por la codicia y es la codicia del hombre lo que lleva al capitalismo. 
Esto me recordó al filósofo Rafael Argullol el cual incluso escribió un Alegato contra la codicia. Para él es lo peor del ser humano.


Música: Ya el propio Vilas se reconoce como un melómano. Según cuenta, a los doce años le regalaron su primer tocadiscos, lo que supuso un encuentro con la música como algo sanador. De ahí que en ambas novelas, todos los miembros de su familia tengan, además, un pseudónimo de un célebre músico; así, sus hijos Valdi (Vivaldi) y Bra (Brahams), su mujer Mo (Mozart), su padre Bach y su madre Wagner. De esta forma el espíritu de cada uno tiene algo que ver con las características de la música de cada compositor.
Él mismo reconoce en una entrevista hecha en Los conversatorios en la casa de América, que son estas las músicas que suenan en su cabeza cuando los ve.
Incluso me hace gracia cómo el hecho de que las tres generaciones hayan sido autónomos, lo compare también con la música. "Los tres formamos parte de una cadena laboral, incluso musical, porque ser autónomo es como estar en la intemperie salarial, es como vivir de la música."   

 




TÍTULOS

Ordesa nos remite a un Parque Nacional aragonés, situado en la provincia de Huesca, donde nació y vivió Manuel Vilas con sus padres, hasta que se fue a Zaragoza a estudiar. Ese tono amarillento de la portada remite a ese tono melancólico mas propio de la primera novela que de la segunda.
Para Vilas, la alegría es la única forma de vencer todos los miedos. Trata de reivindicarla como sentimiento que hemos dejado en un segundo plano. Según él mismo: "La alegría es más anárquica e indescifrable que la felicidad". En cambio, la felicidad está más de moda (como claramente se aprecia en las redes sociales). Para él la alegría es mejor que la felicidad. Es más misteriosa y menos pactada.
Como en "Ordesa", "Alegría" es de naturaleza autobiográfica pero ésta última la transforma adoptándole un aire más novelesco. El narrador termina por convertirse en un personaje cuyo antagonista será Arnold, el cual representa los miedos, las frustraciones, fracasos, depresión...Arnold se encargará constantemente de recordarle que la alegría no existe y por ello el propio narrador intentará hacerlo desaparecer a través de una serie de herramientas como la familia y los viajes.
Ya de adolescente, comienza a sufrir ataques de ansiedad y será su propia madre la que lo lleve al médico y comience a tomar antidepresivo. Es aquí cuando entra en escena Arnold Shönberg, el creador del dodecafonismo (el ruido contemporáneo). Arnold es ese ángel de la melancolía que, de vez en cuando, llama a la puerta de su mente.

Aún así, en ambas, la figura de sus padres continúa siendo una constante, ya que va intercalando sus experiencias vitales antes y después de la muerte de ambos.


CONCLUSIÓN

A pesar de que son dos novelas que me han gustado, no las recomendaría a la ligera. No considero que sean para cualquier paladar. Se ve en ambas un lirismo y tono melancólico que a lo mejor no son del gusto de todos pero es innegable que invitan a la reflexión. Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos tratado de desvelar la imagen que tenemos de nuestros padres e incluso la que creemos que ellos tienen de nosotros.
Además, deja clara constancia de ese amor incondicional de padres a hijos hasta el final de sus días.
En "Ordesa" incluye al final del libro una serie de poemas de los cuales me ha gustado especialmente uno, cuyo título, remite al número de teléfono de la casa de sus padres, el cual ha sido siempre el mismo. Este será un número que, tras la muerte de su madre, no volverá a ver reflejado en la pantalla de su móvil. Me recuerda a esas llamadas que cada mañana recibo de mi propia madre. Llamadas que también adquieren un cáriz de preocupación si no se contestan al momento.


" Ojalá pudiera medirse el dolor humano con números claros y no con palabras inciertas. Ojalá hubiera una forma de saber cuánto hemos sufrido, y que el dolor tuviera materia y medición. Todo hombre acaba un día u otro enfrentándose a la ingravidez de su paso por el mundo. Hay seres humanos que pueden soportarlo, yo nunca lo soportaré."

"Ordesa"

"Todo aquello que amamos y perdimos, que amamos muchísimo, que amamos sin saber que un día nos sería hurtado, todo aquello que, tras su pérdida, no pudo destruírnos, y bien que insistió con fuerzas sobrenaturales y buscó nuestra ruina con crueldad y empeño, acaba, tarde o temprano, convertido en alegría."

"Alegría"

 
                                    


 


                                               


 



 
 

    

sábado, 4 de mayo de 2013

" RETORNO A BRIDESHEAD" de Evelyn Waugh



Esta es otra de mis novelas favoritas y por ello no iba a dejar de dedicarle una reseña. Por diferentes circunstancias la he releído en más de una ocasión y la verdad es que siempre he encontrado matices diferentes. 
Me encantan las novelas ambientadas a principios de siglo XX, en esta ocasión en ese refinado ambiente universitario inglés, en Oxford, tan rígido y a la vez tan libertino. Ese ambiente de lujo y exquisitez en el que parece que el tiempo no pasa y en el que la ociosidad prima sobre todo lo demás. Supone, pues un reflejo de la decadencia de la alta sociedad inglesa.

Sinopsis: Nos encontramos ante una novela escrita a modo de flash back. Su protagonista, Charles Ryder, llega como soldado de la Segunda Guerra Mundial, a la mansión de los Marchmain, convertida ahora en un destacamento militar británico y es a partir de ese momento cuando empieza a recordar todas las experiencias vividas allí cuando era joven. Nunca ha podido librarse de esa huella tan profunda que dejó en él los miembros de dicha familia, desde el excéntrico Sebastian, hasta su hermana Julia con la que vive una gran pasión. Todos y cada uno de sus miembros queda marcado por una u otra manera por el catolicismo.
Me gustaría señalar que esta novela presenta muchos aspectos autobiográficos ya que el propio autor, al igual que sus protagonistas estudia en Oxford y sufre las mismas "comeduras de cabeza" con respecto a la religión (él mismo termina por convertirse en católico).

Uno de los aspectos más destacables de esta novela es la variedad de temas que trata, siendo el de la religión el más importante. La verdad es que llama muchísimo la  atención como en todos y cada uno de los personajes de la novela el catolicismo va a ser decisivo en sus vidas quedando marcadas por el mismo. Como ya he dicho, el hecho de que el propio autor se conviertiese al catolicismo influyó mucho en sus obras, pero más concretamente en esta.
Pienso que quienes mejor encarnan esa psicología en la que se debatía el propio autor son Sebastian y Julia, los cuales eran medio paganos. A pesar de todo, lo que el autor hace realmente es utilizar a cada personaje como una forma de expresar su relación con la religión: Lady Marchmain es presentada poco menos que como una santa, del Señor Samgrass dice que "no era un hombre de costumbres religiosas, pero sabía más que la mayoría de los católicos acerca de la Iglesia".
Y por supuesto, el protagonista, Charles se muestra totalmente agnóstico, aunque finalmente sucumbirá.
Todo este tema adquiere gran importancia si nos situamos en el contexto histórico-literario, ya que en esa época existía en toda Europa una corriente existencialista que dejaba el cristianismo de lado predominando un agnosticismo y una oposición al catolicismo tradicional.
Sorprende, por tanto observar cómo todos los personajes sucumben de una u otra manera en la religión: Sebastian llega al desvarío cayendo en el alcoholismo, lady Julia termina abandonando el amor de su vida, el cabeza de familia, al igual que Sebastian, termina huyendo y abandonando a su mujer (aunque al final de su vida regresa), Coredelia termina viajando por España y ayudando en las misiones..y qué decir de Lady Marchmain y el primogénito Brideshead...ambos rozan lo esperpéntico.
Como ya he dicho en esta novela también surgen una serie de temas secundarios como: el matrimonio, la amistad, el alcoholismo, o el exilio.


La novela presenta una estructura clarísima y cada una de las partes corresponde en cierta forma, con las distintas relaciones que se van estableciendo con respecto al catolicismo; está dividida en: Prólogo, tres libros y el Epílogo. Tanto el Prólogo como el Epílogo, hacen referencia al presente y aparece un Charles Ryder nolstálgico el cual nos va narrando todo lo vivido en dicha mansión.
- Primer libro: "Et in arcadia ego"
Esta es la parte que, con diferencia, más me ha gustado de todo el libro. El título hace referencia a los años de plenitud y felicidad a la que llega Charles gracias a su amistad con Sebastian. Es aquí donde nos narra los años vividos como estudiante en Oxford, convirtiéndose así en una expléndida visión de la vida estudiantil de los años 20.
Desde un principio la relación entre Sebastian y Charles es muy estrecha e íntima. Al principio Sebastian se muestra reticente a la hora de presentarle a Charles a su familia pero al final sucumbe y a partir de ese momento la relación entre ambos se va enfriando.
Como digo, esta primera parte se centra en esa relación en la que todo es de color de rosa, parece que el tiempo no pasa, los veranos en la mansión son eternos, a base de vino y fresas. Son continuas las borracheras y en ocasiones se une Julia.
Esta primera parte termina cuando Charles deja la universidad y decide dedicarse a la pintura. Por el contrario, Sebastian muy dado ya a la bebida viaja por toda Europa por recomendación de su madre junto a un tutor amigo de la familia, ya que terminan por expulsarle de la universidad.

- Segundo libro: "Adiós a Brideshead"
En esta ocsión, Charles se enemista con Lady Marchmain por prestarle a Sebastian dinero para beber y decide no volver a la mansión.
Julia se casa con Rex Mottram, un americano divorciado (disgustando así a su madre ya que el catolicismo no aprueba el divorcio).
Sebastian también se aparta de la religión. Se instala en Marruecos junto  a Kurt, un hombre herido al que Sebastian cuida a pesar de que él ya se encuentra bastante enfermo.

- Tercer libro: "Tirando del hilo"
El título supone una metáfora hacia una vuelta a la religión. Han pasado 10 años y Charles se ha convertido en un artista prestigioso y se ha casado con Celia pero no ha vuelto tan feliz como lo fue en Brideshead. Para tratar de olvidarlo viaja por toda América central y en el barco de vuelta a casa se encuentra con Julia. A partir de aquí comenzarán un romance que provoca que ambos se separen de sus respectivo cónyuges.
En esta parte se produce el momento culmen ya que Lord Marchmain, muy enfermo ya acude a morir a la mansión y decide recibir la extrema unción lo que hará recapacitar a Julia.

Junto al modo de estructurar la novela destacaría un estilo impecable ya que me ha encantado esa forma de narrarnos la historia utilizando para ello diferentes puntos de vista que corresponden a los personajes principales. El narrador de la historia es Charles; a la vez que nos narra el presente como Capitán de Infantería, le vuelven a la memoria esos años vividos en a mansión de los Marchmain. Pero no debemos confundirlo con el punto de vista ya que la misma historia va siendo narrada desde diferentes enfoques: Sebastian, Julia, Cordelia...surgiendo así diferentes posturas sobre una misma realidad: la religión.
A través de Charles nos enteramos de todo ya que él está presente en todos los sucesos importantes y cuando no, se entera a través de cartas, diálogos...convirtiéndose así en una lectura más amena.
Además nos describe a la perfección ese ambiente tan clasista y snob de principios de siglo,esa mentalidad hipócrita, retrógada en muchos aspectos y esos excesos de la juventud. Donde mejor se aprecia todo esto es en esa primera parte en la que Charles pasa sus años en la universidad y se deja seducir por el mundo de Sebastian, repleto de excentricidades.

El tratamiento de los personajes es también impecable y es quizás lo más interesante de la novela ya que son ellos los que encarnan los diperentes sentimientos que transitan por la mente de Evelyn.
Sus personalidades quedan perfectamente perfiladas. Parece como si les conociéramos. Todos, excepto Lady Marchmain y Brideshead van evolucionando de forma galopante por influencia, eso sí, de ese rancio catolicismo que planea por sus vidas.
- Charles; es el protagonista y narrador de la historia. Pasa de ser agnóstico a ser creyente. Será Sebastian quien lo introduzca en la religión.
También vamos observando en él una evolución a la hora de ver la vida: al principio, mientras estudia en Oxford, vemos a un Charles mucho más inocente, fascinado por Sebastian y dejándose arrastrar por él. Deja de lado los estudios y se limita a beber, fumar, vestir bien e ir a todo tipo de fiestas. Más adelante observamos un cambio, se vuelve mucho más estudioso convirtiéndose así "en un respetable alumno de la universidad de Oxford". Ya no se deja llevar tanto por Sebastian y cada vez se va volviendo más duro e insensible. A mi parecer, pasa de ser un personaje amable a ser un arrogante, hipócrita y un tanto pusilánime, obsesionado por la familia Marchmain, la cual ha marcado su vida hasta tal punto que no recuerda ni que tiene su propia familia.

- Sebastian; pasa a ser casi el co-protagonista de la novela por su importancia en la vida de Charles.
Entres ambos se establece una relación idílica.Se vuelven inseparables.No saben estar el uno sin el otro y pasan eternos veranos juntos en la mansión de los Marchmain disfrutando al máximo de su juventud. Se presentan escenas idílicas:"comimos las fresas y bebimos el vino sobre un montículo de hierba mordisqueada por la ovejas bajo un grupo de olmos[...]encendimos gruesos cigarros turcos y nos tendimos de espaldas sobre la hierba".
Al igual que en la mayoría observamos una evolución psicológica en él: en su juventud destaca sobretodo por sus excentricidades (como llevar siempre consigo a su osito Aloysius), su belleza, el gusto por el lujo, las fiestas y estar rodeado de sus dos grandes amigos, Charles y Anthony.
Pero enseguida observamos cómo su personalidad cambia cuando está cerca de su familia, sobretodo de su madre, a la que odia por su obsesión por el catolicismo ( él se considera medio pagano).
A la vez que Charles va acercándose más a los Marchmain, Sebastian se va alejando dándose a la bebida y encerrándose en sí mismo. La religión le agobia,se siente encerrado, necesita huir y sentirse libre. De ahí que,ya como un alcohólico se refugie en Túnez cuidando de un amigo al que recoge, el alemán Kurt. Por primera vez siente que puede cuidar de alguien.
Al final sabemos de él por Cordelia. Pretende hacerse monje y regresa al catolicismo.

 

- Lady Julia; junto con Charles y Sebastian forman el trío principal de la novela. Es una joven atractiva, inteligente y un tanto fría y ambiciosa. Se lleva muy bien con su hermano pequeño Sebastian ya que, al igual que él se considera medio pagana y odia también a su madre.
Logra casarse con el americano Rex Mottram, el cual logra sus aspiraciones con respecto al matrimonio a pesar de las negativas de su madre por no ser católico y además estar divorciado.
También observamos en ella un cambio en su personalidad a raiz de su decepcionante matrimonio. Se vuelve mucho más humilde y triste.
Terminará por enamorarse de Charles el cual sí que le proporciona serenidad y satisfacción pero, al morir su padre se da cuenta de que en el fondo el catolicismoestá dentro de ella hasta tal punto que decide abandonar a Charles para no continuar viviendo en pecado. Según ella si huye con él se alejará también de Dios.
Destacaría el momento en que su hermano mayor Bridey la ofende reprochándole el hecho de que vive en pecado con Charles. Ella sale de casa llorando desconsolada y se refugia de noche en la fuente del jardín. Charles huye detrás de ella y comienza un soliloquio sobre el pecado a través del cual nos damos verdadera cuenta de la influencia que esta idea ha tenido sobre la familia ya desde la infancia: "una palabra que viene de tan lejos, de Nanny Hawkins cosiendo junto a la chimenea y la lamparilla consumiéndose ante el Sagrado Corazón, Cordelia y yo con el catecismo, en la habitación de mamá antes del almuerzo de los domingos [...]. Mamá muriendo por ello. Cristo muriendo por ello clavado de pies y manos; colgado encima de la cama en la habitación de los niños".
" Es probable que vuelva a ser mala y seré castigada. Pero cuando peor soy, más necesito a Dios. No puedo estar fuera del alcance de su misericordia".

 

- Anthony Blanche;  es uno de mis personajes fvoritos. Tiene más importancia de la que parece dentro de la historia. Es otro compañero de correrías de Sebastian.
Es un personaje plano, no evoluciona. Es ingenioso a la vez que cruel,chismoso, libertino, declarado homosexual...No tiene buena fama por sus excentricidades también físicas ya que suele ir maquillado y además es tartamudo. No le gusta nada más que llamar la atención para que se fijen en él. "Sus vicios aputaban menos a la búsqueda del placer que al deseo de escandalizar[...]. Era también cruel como los niños que torturan alegremente a los insectos, y temerario, como un niño cargando con la cabeza gacha y los puñitos en ristre contra los mayores del colegio".
Lo que más me gusta de este personaje es que gracias a él nos vamos enterando de todo lo referente a los Marchmain ya que es él quien se encarga de advertirle a Charles sobre ellos. A su manera le va mostrando lo que serán "grandes verdades" Ya al principio de conocerse y durante una cena le advierte: "No recuerdo si conoces a su familia. Me figuro que Sebastian nunca permitirá que la conozcas. Es demasiado listo. Son francamente horrendos".
Por tanto se convierte en el único personaje que tratará de abrir los ojos a Charles sobre ese "encanto inglés".


- Lord Marchmain; también observamos en él una evolución con respecto al catolicismo. En un principio presenta un temperamento muy parecido al de Sebastian ya que se siente desgraciado con su mujer y decide huir a Venecia junto a su amante Cora. Al igual que Sebastian también termina sucumbiendo a la bebida como una forma de evasión ya que también odia a Lady Marchmain y al catolicismo, a pesar de que, como regalo de boda le regala a su mujer la excepcinal capilla de la mansión. Pero al final decide regresar a Brideshead para morir y en el último momento decide recibir la extrema unción, lo que será de vital importancia tanto para Julia como para Charles.

- Lady Marchmain; personaje plano. Su carácter frío se muestra impasible a lo largo de toda la historia, hasta su muerte. Supone la encarnación del catolicismo. A pesar de mostrarse como una madre preocupada por sus cuatro hijos, no recibirá el afecto de ninguno de ellos. Incluso parece que ninguno lamenta su muerte.
Sus convicciones católicas llegan a ser tan extremas que incluso se enemista con Charles, expulsándole de Brideshead. Consigue que todas las personas a las que ama terminen llevando una vida que no hubiesen escogido y todo por seguir las directrices del catolicismo.

- Brideshead; primogénito de los Marchmain. A mi parecer, este junto con el padre de Charles, son los que aportan un toque de humor a la novela. Me encanta ese toque de cinismo e ironía que destilan por sus diálogos hirientes e incluso crueles.
Al igual que su madre es un ferviente católico que iba para cura pero que finalmente no llega a tener vocación. El barbero de Charles lo describe como "un hombre muy tranquilo casi como un anciano".
Según el narrador: "Él era casi siempre absurdo, y sin embargo, de alguna manera, su lejanía y su inmovilismo vital le prestaban cierta dignidad. Aún era medio niño y ya medio anciano; no parecía existir en él la más mínima chispa de vida contemporánea. Poseía una especie de rectitud compacta y una impermeabilidad, una indiferencia hacia el mundo que imponía respeto. Aunque a menudo nos reíamos de él, nunca llegó a ser del todo ridículo; incluso a veces resultaba temible".
A una edad ya madura sorprende a todos prometiéndose con una viuda que tiene ya tres hijos.

- Cordelia; hija pequeña de los Marchmain. Personaje plano ya que sus conviccines permanecen imperturbables. A mi parecer es el personaje más fresco de toda la novela. No se observa en ella un ápice de maldad y por esa inocencia se deja embaucar por su madre. Es una chica muy vivaz e inteligente a la que le gusta burlarse de todos. Queda encandilada con Charles con el que, con el paso del tiempo, llega a mantener una buena amistad. Será ella quien le ponga al día acerca de Sebastian.
Es una ferviente católica, se mete monja y lo deja todo. Viaja por España y dedica su vida a las misiones.

- Señor Ryder; padre de Charles. Vive absorto en su mundo. No sale ni se preocupa por lo que sucede a su alrededor, ni siquiera de su hijo. Todas las escenas en las que aparece me han provocado una sonrisa por esa ironía que derrocha en todos sus diálogos con Charles
No cambia, parece como si los años no pasasen por él.

- Nanny Hawkins; a pesar de que es un personaje que apenas aparece, y cuando lo hace es en la habitación de los niños, lo considero importante. Es la vieja nodriza y ella se convierte en el refugio de los hijos de los Marchmain, sobretodo de Sebastian. Representa por igual la infancia y la religión ya que también es católica.
Sebastian dice de ella que "lleva una vida tan aburrida...Pensaría en serio en llevármela conmigo a vivr a Oxford, si no fuera porque siempre estaría tratando de mandarme a la iglesia".


Ya hemos visto como muchos de los personajes le sirven al autor como símbolos para expresar sus ideas acerca de la religión, sobretodo ; pero no sólo estos sino que también utilizará otros como: la casa-castillo la cual simboliza a la propia Iglesia como institución o la inmensa fuente del jardín que refleja los cambios que ha ido sufriendo la familia. Cuando comienzan a plantearse los conflictos más duros (como el soliloquio mencionado antes de Julia) el autor nos la presenta en penumbra, sin apenas luz y cuando cae en manos del ejército llega a convertirse incluso en un basurero...Por tanto, vemos como todos los aspectos de la novela le sirven a Waugh como una forma de expresar sus propios devaneos sentimentales, siendo el mayor exponente la propia familia Marchmain.


Su autor, Evelyn Waugh, era hijo de un editor y crítico literario. Nació en Hamstead (Inglaterra) en 1903. Se graduó en Oxford como profesor de Historia moderna, de ahí que la descripción de ambientes y experiencias vividas por Charles en la primera parte sean tan realistas: vida en las residencias, las regatas, las fiestas...rememorado todo ello con nolstalgia.
Dante fue una gran influencia para él, de ahí que su primera obra fuese una biografía del poeta. Sus novelas posteriores lo convirtieron en el novelista cómico-satírico inglés más considerado, después de Dickens. Viajó por varios lugares y en 1930 se convirtió al catolicismo.
Durante la guerra, en 1943, cayó herido tras lanzarse en paracaídas y fue durante su convalecencia cuando escribió la novela que nos ocupa. Él mismo reconoció que no hubiera escrito esta obra si hubiese estado en otro sitio o en otra situación diferente a la de la guerra.
Se casó, tuvo seis hijos y en 1966 murió.
En el prefacio del libro el propio Evelyn deja claro que, debido a la situación que está viviendo, "el libro está teñido por los esplendores de un pasado reciente, por un lenguaje retórico y adornado, que ahora, con el estómago lleno, encuentro de mal gusto". En cambio, a mi parecer puede que esto sea lo que haya hecho que esta novela sea tan especial ya que, hsta con el propio lenguaje observamos esa ostentación y ese amaneramiento tan propio de la época en la que todo eran excesos y sibaritismos...tanto que llega a resultar "ofensivo".




No podría terminar esta reseña sin mencionar la impresionante serie televisiva basada íntegramente en la novela y protagonizada por un jovencísimo Jeremy Irons (Charles Ryder), Anthony Andrews (Sebastian) y Diana Quick (Julia).
La vi por primera vez en la revista de ' El círculo de lectores'. La edición incluía también la película y un montón de extras sobre la serie. La verdad es que no lo dudé, me hice con ella enseguida ya que me habían llegado muy buenos comentarios de cuando se estrenó en la segunda cadena (yo por entonces era muy pequeña).
Está perfectamente bien llevada y me atrevería a decir que en muchos aspectos supera al libro ya que vemos el ambiente, vestuario...Además el reparto es impecable. Cada actor se adaptaba perfectamente a la idea que pienso, cualquier lector, se hace de ellos. La actuación de cada uno de ellos es intachable desde los protagonistas hasta cualquiera de los secundarios. Destacaría la actuación del actor que hace de Anthony Blanche, supera a la imagen proyectada de él en la novela (es el mismo que protagoniza la mini serie "Lorca, muerte de un poeta").
Por cierto, destaco también la música de cabecera, muy pegadiza.
Lo único que he encontrado es que en alguna ocasión puede resultar un tanto lenta ya que actualmente estamos acostumbrados a un ritmo más trepidante a la hora de visualizar cualquier serie



En cambio, de la versión cinematográfica no puedo decir lo mismo. Cuenta con grandes actores como Emma Thomson (Lady Marchmain) o Ben Wishaw el de "El perfume", como Sebastian. A pesar de todo no ogra la autenticidad y el nivel artístico de la serie. A mi parecer, queda excesivamente comprimida y se obvian detalles importantes como la relación entre Charles y Sebastian por la que pasa muy por encima haciendo mucho más hincapié en la relación mantenida con Julia. No me gusta la interpretación de Wishaw ya que plasma un amaneramiento excesivo a la hora de interpretar las actitudes de Sebastian y Charles resulta muy "ñoño". La mejor es Emma Thomson pero a pesar de ello refleja un carácter muy duro cosa que no ocurre ni en el libro ni en la serie ya que esa rectitud y rigidez la muestra en realidad de un modo más sutil.
Otra diferencia importante es que la historia comienza in media res, por el segundo libro: el encuentro entre Julia y Charles en el crucero.
Aún así, tanto la ambientación y el vestuario son prácticamente idénticos e igual de exquisitos.



Concluyo, por tanto, recomendando una novela indispensable en el estudio de la literatura inglesa que ya solo por su excelente estilo merece la pena leerla.
Os dejo, además el tráiler de la película.



"Cuando llegué a las líneas de la Compañía C, en la cima de la colina, me detuve y miré hacia el campamento, que empezaba a perfilarse claramente a mis pies bajo la neblina grisácea de la madrugada. Aquel era el día de la partida. Tres meses antes, cuando llegamos, el paraje estaba cubierto de nieve; ahora asomaban las primeras hojas de la primavera"